“La solución sería garantizar que todos tengan su derecho humano a la alimentación”.
Ali Ibrahim y Layla Assem, de Centro de Servicios Somalíes de Oregon en Portland, Oregon, conocen la realidad del hambre en las comunidades de inmigrantes y refugiados:
“Cuando alguien tiene hambre, no nos fijamos en su estatus migratorio ni de dónde es”, dijo Ali. “Creo que no importa a quién veas, no importa la nacionalidad, tienes que ayudarlo. Tal vez hoy te esté ayudando, tal vez mañana necesite tu ayuda. No sé cuándo llegará mi momento”.
